• Eligiendo nuestro equipo.

    Primeros pasos.

    Playas de Cadiz.

    No hace muchos años,  la elección de nuestros equipos se simplificaba enormemente. Poco más que carretes pesados, de dimensiones realmente considerables, aparecían junto a aquellas primeras cañas de fibra de vidrio como las únicas opciones posibles en nuestras tiendas de pesca.

    Hoy día, el mercado global, ha evolucionado dando paso a un pescador cada vez más exigente.

    Constituidos en verdaderos elementos de precisión, nuestras herramientas permiten la búsqueda de nuestras presas muy por encima de distancias que era impensables hace bien poco.

    Pero, ¿qué comprar?.

    Normalmente, y excepción hecha del precio desorbitado que algunas de las herramientas mas innovadoras llegan a alcanzar en el mercado, siempre deberá  primar la calidad del material elegido.

    Nunca suele salir económico, a largo plazo, aquello que más barato  adquirimos.

    Factores ambientales como el salitre y la arena son grandes jueces del material de baja calidad y que no tardan en pasar factura, así mismo, no es igual el equipo que necesita aquel que dedica a este deporte gran parte de sus jornadas libres qué, el que debiera adquirir quien se acerca de forma esporádica a practicarla.

    Visto lo evidente, comprobemos algunos de los factores a tener en cuenta para la elección de nuestros equipos.

    º Características física.

    Recordemos que, todos, no somos iguales físicamente.

    Un pescador de 1,80, y de complexión robusta, posiblemente se sentirá a disgusto con una caña inferior a 3,60 y excesivamente blanda. De igual manera, una persona de 1,60 difícilmente será capaz de arrancar la potencia de una caña de 4,50 metros de naturaleza dura.

    Playas de Cadiz.

    Olvidémonos de aquella caña que le va también a nuestro amigo, para pensar en cual será más acorde a nuestra constitución física.

     Hoy día poseemos un amplio abanico que abarca casi cualquier posibilidad y no necesariamente el equipo que le va bien a nuestro vecino ha de ser el nuestro. Adaptemos el equipo a nosotros y, no nosotros al equipo.

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    º Calidad de los materiales.

    Muchas firmas dedican gran parte del dinero invertido en investigación en encontrar diseños, colores o logos que nos son más llamativos.

    Obviemos estos elementos y centrémoslos siempre en lo calidad de los materiales empleados.

    Prestemos mucha atención a los nuevos modelos que inundan al comienzo de la temporada nuestro mercado.

    Gran parte son prácticamente iguales a los de años pasados con un nuevo diseño y, siempre, a mayor precio.

    º Conozcamos cual será su ambiente previsto.

    Tengamos siempre en cuenta que, algunos equipos, que permiten lances extraordinariamente potentes y presentan optimas condiciones de trabajo en espacios abiertos, pocas veces se comportaran de igual manera en zonas reducidas  como espigones o escolleras.

    Pensemos en el espacio que necesitaremos para lanzar correctamente, y lograr un rendimiento aceptable, con una caña pensada para OTG o a plomo posado.

    Playas de Cadiz.

    Esa esplendida vara puede, sin embargo, deparar muchos sinsabores en estrecho puesto de pesca sobre una escollera o una pequeña cala.

    Optemos por un equipo optimizado y lo mejor definido posible para cada una de las circunstancias.

    º El coste del equipo.

    Así como suena. No lo más caro ha de ser forzosamente lo mejor para nosotros.

    Existe una gama media, y de reconocida calidad, que nos permite enfrentarnos a condiciones realmente difíciles con excelentes resultados para el comienzo de nuestra andadura por el mundo del surfcasting.

    Ya llegara mejor momento, si de verdad la afición se consolida, para invertir en lo mejor de lo mejor.

    º La duplicidad en el equipo.

    Una vez elegido el equipo adecuado es especialmente recomendable, y ya que nuestra legislación así lo permite, que adquiramos nuestro segundo equipo de las mismas características.

    Playas de Cadiz.

    Esto nos permitirá evolucionar perfectamente sin encontrarnos con el hándicap añadido de efectos distintos en cada uno de ellos.