Verrugatos, blanco y negro sobre el fondo.


Emparentados con corvinas y corvallos, los verrugatos viven en grupos relativamente numerosos y gustan deambular por las zonas de los estuarios, ricos en pequeños gusanos y crustáceos.  De carácter receloso y desconfiado, su captura se solapa en fecha y zona cuando  buscamos a la gran corvina.
 
Descripción:

Su boca hendida y sus dos dorsales unidas, nos identifican claramente esta especie. Puede alcanzar dimensiones considerables en torno al metro y los 10 kilos de peso en los ejemplares adultos, gustando frecuentar estuarios ricos en alimentos durante las noches mas cálidas del verano.

Su carne es muy firme y apreciada, de un sabor parecido a la de su prima mayor la corvina. 


Dos especies, arena y  piedra:

Con un perfil ventral casi recto, cabeza y boca pequeñas y su característica verruga bajo el labio inferior, el verrugato de arena, con sus esplendidas tonalidades sobre gris plateado surcado por líneas oblicuas oscuras en el dorso y los flancos es, sin duda, el más agraciado estéticamente de ambos.

El verrugato moro o negro,  con un cuerpo alto, alargado y algo comprimido, muestra ojos más pequeños que los de los de su prima, manteniendo la típica verruga bajo el mentón. De color gris oscuro, con grandes manchas negras de forma irregular y borde del opérculo con membrana clara. En ambos casos, alcanzan los 70 cm de longitud.