Mojarras, mil y una pequeñas bocas.

Las mojarras, un "ruame" imprescindible.

Junto con los raspallones, suelen ser las mojarras los espáridos mas frecuentes en puertos y escolleras. Sus cardúmenes de alevines, junto a los de otras especies menores, constituyen gran parte de la temida morralla o ruame. Sin embargo llegados a tamaño adulto, su sabor, es de lo mas apreciados en las mejores mesas.

Descripción:
Gris plateado con 14 a 16 líneas longitudinales mas o menos visibles. Mancha triangular negruzca de la nuca a la intersección de las aletas pectorales muy  característica y con anillo negro sobre el pedúnculo caudal muy visible. Común en dársenas, puertos, escolleras. Gusta deambular en grupos numerosos en su estado juvenil por playas y ensenadas.

  Mojarra, Diplodus vulgaris.
 
Pudiendo alcanzar tamaños considerables, llegan a rondar los 30 centímetros de longitud en su estado adulto. Se destacan dos coloraciones, claramente diferenciadas por su tonalidad. Conocidas, las mas claras, por mojarra rubias y, las mas oscuras, como mojarras de  piedra.