La pastinaca, oportunista predador.


La pastinaca, o chucho, es relativamente frecuente en nuestras costas, especialmente durante los meses de verano coincidiendo con su comienzo del celo.

Su capacidad de ejercer resistencia a la captura, ya sea nadando con sus poderosas alas o enterrándose en la arena, hacen que su lance se convierta en uno de los mas trabajados y entretenidos al tener que regular, continuamente, freno y potencia de recogida para vencerlo.

De nulo aprovechamiento culinario, y de gran deportividad en su captura, se merece nuestros mayores respetos aconsejando, fervientemente, la captura y suelta de esta especie en todos los casos que ocurra ya que, tan bien ganada la merecen con su lance.
 

Descripción:

Del genero dasiatoides, que agrupa a las rayas que poseen aguijones venenosos en su cola, es
, nuestro chucho, capaz de proyectarla como un látigo y moverla con gran rapidez fuera del agua.

Chucho. Dsyatis pastinaca.

De natación elegante, y ovovivíparos incubantes (mantienen sus huevos en el interior del cuerpo de la madre hasta la formación del nuevo pez) nos muestra tonalidades que abarcan desde el gris azulado al rosado, manteniendo la parte ventral de un blanco rosáceo.

Pueden llegar a alcanzar los 2,5 metros de longitud
, de ala a ala, y los 40 kilogramos de peso en ejemplares adultos, obligándonos a mantener gran precaución a la hora de desanzuelarlas.