Morenas, guardianas de la roca.

De cuerpo serpentiforme y habitante de zonas rocosas. Agresiva y temida como pocas especies.

Es, la morena, un bravo adversario en su captura  qué, en sus mayores ejemplares, puede depararnos una lucha inolvidable.

Descripción:

De colores muy variables
, desde el pardo chocolate jaspeado de amarillo o blanco amarillento hasta el pardo uniforme, siempre las encontraremos en zonas rocosas cazando al acecho.

Muy voraz y glotona con los cefalópodos, la mordedura de la morena es muy temida ya qué, aunque carece de glándulas venenosas ( en contra de lo que mucha gente aun cree), es capaz de trasmitir, mediante la misma, toxinas activas producidas por los tejidos de la boca.

Con escamas diminutas, imbuidas en la piel
, y sus aletas dorsal, caudal y anal unidas formando una sola continuación, desprovista de aletas pectorales y pelvianas, su sinuosa  figura nos alerta instintivamente.

Morena. Muraena helena.

Con una sola hilera de dientes
, fuertes y agudos, su mirada fría e inexpresiva y una longitud de hasta un 1,30 metros, es un digno adversario a tener en cuenta.