Alfajoas, la voracidad de lo diminuto.

La alfajoa o raspallón es el esparido mas pequeño de nuestro litoral. Su nombre científico, dipludus annularis, lo definen claramente por la ausencia casi absoluta de las tradicionales bandas del resto de los sargos, siendo solo destacable una de ellas en forma de anillo y que le da nombre.

Sus cardúmenes, relativamente abundantes, constituyen la base del temido ruame o morralla que tantos quebraderos de cabeza proporcionan al pescador de costa.

Descripción:
De tonalidad gris amarillento con brillos plateados, solo presentan los individuos mas jóvenes cinco líneas trasversales de tono dorado muy difuminadas y que irán desapareciendo con la edad quedando solo un marcado anillo negro en la base de la cola en los ejemplares adultos. Poco desconfiado, darán buena cuenta de todos los alimentos que formen su dieta alimenticia en puertos, escolleras y zonas de rompiente cercanas a zonas pedregosas.

  Raspallón, Diplodus annularis.
 
De un tamaño máximo de 18 centímetros, se constituye
así en el hermano menor de los sargos españoles.