La Caballa atlántica (Scomber scombrus).

La Caballa atlántica (Scomber scombrus).

Características:

De cuerpo alargado y fusiforme, con característicos ojos de párpado adiposo, presenta nuestra caballa los claros rasgos de un potente nadador de mar abierto.

Sus  dos aletas dorsales, la primera con 12 radios duros y la segunda aleta dorsal -que  junto a la anal están seguidas de 5 pínulas- trasmiten la sensación de potencia e hidrodinámica qué, una estilizada caudal carente de quilla central, termina por rematar.

De coloración azul verdosa, adornada por anchas y sinuosas líneas oblicuas negras, y de flancos y vientre de un blanco plateado intenso  todo, en los 50 cm de longitud de este animal,  se nos antoja haber sido expresamente diseñado al milímetro para su vida en alta mar.

• Conservación y mantenimiento:

Extremadamente frágiles en cuanto a su conservación, su uso habrá de ser inmediato si se pretende utilizar manteniendo el máximo de sus caracteristicas.  Habiendo, siempre, de proveernos de la necesaria  refrigeración  para su traslado hasta el enclave de pesca.

No obstante,  y al igual que otros cebos procedentes de peces ricos en grasas, permiten su conservación en salazón o en salmuera de manera indefinida, prestando una especial atención en esta especie a la retirada de vísceras antes del propio proceso de salado.

• Disponibilidad:

Normalmente coincidentes con la llegada del buen tiempo y el calentamiento de las aguas litorales en los meses de primavera y verano y fácilmente disponibles en el mercado local, lonjas y pescaderías con destino al consumo humano.
Para su elección, en acción de pesca, escogernos siempre  las más frescas evitando, en lo posible, las refrigeradas por la posible adición de diversos productos químico para su conservación.