El cangrejo ermitaño (Dardanus arrosor).

El cangrejo ermitaño (Dardanus arrosor).

Características:

Presente en numerosos mares del planeta e, incluso presentando especies exclusivamente terrestres o arborícolas, pocas familias de decápodos se nos presentan más curiosas que las de estos interesantísimos animales.

Carentes de exoesqueleto rígido en su abdomen, los ermitaños han de buscar su protección en los conchas abandonadas de diversos moluscos que ocupan, y desocupan, a medida que el propio crecimiento de su organismo les  impone.

Curiosamente el nombre de la familia que los recoge, diogenidae, hace referencia a otra singularidad común a la especie que nos interesa y qué, no es otra, que la frecuencia en que encontraremos a nuestros ermitaños con una pequeña colección de trofeos sobre la concha en uso.

Este habito por coleccionar, pensado para su mejor  enmascaramiento en el sustrato que habita, comprende normalmente la colocación de una, o varias anémonas, qué él mismo busca fijar en su exterior llegando a extremos realmente asombrosos de mimetismo.

• Conservación y mantenimiento:

Sin retirarlos de la concha,  y a temperaturas de entre 14º a 16º, soportan varios días si tenemos la precaución de mantenerlos cubiertos por un paño bien humedecido en agua de mar.

Una vez retirado de las conchas, permiten su conservación indefinida en salmuera liviana o incluso, su congelación posterior, con la consabida perdida de propiedades .


• Disponibilidad:

Eventualmente en muelles de pesca, tras los procesos de limpieza de redes, o en comercios especializados, donde suelen hallarse ya limpios de concha y expendidos en bolsas de salmuera.