• Mantenimiento básico de equipos.

    Sustitución y mejora en rodamientos de carretes de bobina fija.

    Nuestros carretes son maquinas de precisión y, como tales, merecen ser tratados para posibilitar así una larga vida y un perfecto funcionamiento.

    El mayor problema con el que, tarde o temprano, todos nos encontraremos ya sea por el desgaste producido en la natural fatiga mecánica de sus piezas mas delicadas, bien por haber sido forzados excesivamente durante un manejo incorrecto o, incluso, por la mera acción de la herrumbre y la suciedad en su mecanismo, es que no van tan finos como al principio. Esa realidad evidente nos muestra que nuestros carretes, llegado este momento, no son sino sombras de lo que en un comienzo fueron.

    Conocer algunos de los secretos sobre el mantenimiento de estas precisas herramientas nos deparara años de esplendido uso y lo que es más importante para nosotros, la seguridad de que, llegado el momento de mostrar todo su potencial manteniendo la ansiada lucha al otro lado de la línea con el pez de nuestros sueños, estaremos seguros que su respuesta será la esperada.

    Conocer algunos de los secretos sobre el mantenimiento de estas precisas herramientas nos deparara años de esplendido uso y lo que es más importante para nosotros, la seguridad de que, llegado el momento de mostrar todo su potencial manteniendo la ansiada lucha al otro lado de la línea con el pez de nuestros sueños, estaremos seguros que su respuesta será la esperada.

    Mantenimiento y sustitucion de rodamientos en bobina fija.
    Cuando, por primera vez, hacemos girar la maneta de esa ultima maravilla que acabamos de adquirir a todos nos inunda la misma sensación,  Esto es por fin lo que buscaba… ¡este sí que va solo¡

    Pero innumerables factores, inevitables unos como el simple y cotidiano uso, fortuitos otros como golpes accidentales o el efecto salobre que presentan a largo plazo las salpicaduras de las inoportunas olas junto al continuo deterioro que  la arena en suspensión conlleva, a veces se alían con su mayor enemigo, el descuido prolongado en las tareas de mantenimiento y limpieza, siendo capaces de provocar en breve periodo de tiempo tales perjuicios que pueden convertir a nuestra precisa joya de potencia en el mas tosco y afectado mecanismo donde, rigidez, ruidos y holguras, se dan encuentro.

    Mantenimiento básico.

    Existen procedimiento y consejos, tan sencillos en extremo, que hemos de convertirlos necesariamente en rutina permanente dentro de nuestra afición. Olvidemos que la pesca  se centra solo en la realizada a pie de playa y habituémonos a pensar que la Pesca, en Mayúscula, es mucho mas y que, sin duda alguna, esta actividad debe englobar tanto el antes, como el durante y el después del mero acto de la acción de pesca.

    Y es, dentro de este concepto global de nuestra afición, donde hemos de lograr que la limpieza de nuestros equipos tenga un lugar preferente para quedar integrada como parte cotidiana y fundamental de nuestras jornadas. Será este mimo continuo prestado hacia nuestros equipos el que nos posibilitara disfrutar plenamente, ya en acción de pesca, de la total y plena confianza del conocimiento de lo que nos traemos realmente entre manos.

    Tras la jornada.

    Finalizo la ansiada jornada y, ya en la comodidad de nuestras casas bien sea con nuestras capturas reposando en la cocina o con la satisfacción que nos proporciono nuestra cita con la inmensidad de nuestros mares, cuando hemos de concienciarnos que la pesca aun no ha terminado y que, desde el interior de nuestras mochilas y carros, nuestros mas fieles aliados reclaman una inmediata atención independientemente del resultado obtenido.

    Mantenimiento y sustitucion de rodamientos en bobina fija.

    Si la jornada se realizo sin incidentes bastara muy poco de nuestro tiempo para llevarlos de nuevo a la máxima disponibilidad para la próxima ocasión. Tengamos siempre presente, sobre todo cuando la desidia este a punto de vencernos, que el descuido nos llevara al abandono y este, irremisiblemente, conducirá al deterioro.

    Viejos compañeros de afición recomiendan sabiamente comenzar el mantenimiento básico en el mismo lugar donde se desarrolla la pesca con objeto de que esta comience, incluso, antes de abandonar el escenario de pesca.

    Para ello, y una vez finalizada la jornada, realizaremos un lance pleno al máximo de nuestras posibilidades solo con el plomo montado en la línea, intentando de este modo deshilvanar la mayor cantidad de hilo posible y, a continuación e interponiendo un trapo o un pañuelo desechable humedecido en agua dulce o vaselina neutra antes de la entrada del sedal en la bobina, recogeremos suavemente nuestro hilo consiguiendo así eliminar gran parte del agua salada que el sedal pueda retener.

    Este saludable hábito eliminara en buena medida la sal depositada en la zona expuesta pero, no obstante, aprendamos a completar en la comodidad de nuestras casas las labores básicas de mantenimiento a fin de optimizar y lograr los mejores resultados.

     

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  • Desmontemos, ya en la tranquilidad de nuestro hogar, la bobina del conjunto del carrete  retirando para ello el tapón del freno y procedamos a un primer enjuague bajo un generoso chorro de agua repasando que no queden restos de materias extrañas adheridas al sedal y que, tanto los nudos como el aspecto general que presentan los sedales y los puentes cónicos que estamos usando son perfectos.

    Realizada esta labor con todas y cada una de las bobinas que hemos usado, retiraremos a continuación cualquier resto de arena que pudiera haberse alojado en el asiento y la corona del freno con la ayuda de un pincel o un paño y, en un recipiente afín, depositémoslas en un baño de agua con una pequeña cantidad de suavizante, lo más suave e inodoro que nos sea posible, durante algunas horas con la precaución de que el nivel de agua no las supere en altura. 

    Este baño intenso en agua dulce al que someteremos nuestras bobinas tiene un objetivo claro, intentar que la mayor cantidad del agua salada, que se habrá concentrado en las espiras interiores gracias a la capilaridad que las mismas espiras del hilo forman durante su bobinado, se disuelva y con ello eliminar el peor enemigo conocido para la perdida de cualidades y resistencia de nuestras líneas y bobinas,…la sal.

    Mantenimiento y sustitucion de rodamientos en bobina fija.

    Mientras nuestras bobinas disfrutan de su merecido baño en agua dulce, comenzaremos la labor de limpieza del cuerpo del carrete. Con el auxilio de un paño suave,  humedecido en agua y algún jabón o detergente líquido muy suave, lavaremos la totalidad del armazón prestando especial atención en aquellas zonas donde otro potencial enemigo, la arena en suspensión, gusta de alojarse. Retiremos junto a esta los restos de suciedad que pudieran haberse adherido durante la jornada y comprobemos que tanto guía hilos como tortillería, maneta y elementos metálicos, se encuentran libres de elementos extraños.

    Tras esta primera limpieza, solo nos queda repasar y secar el conjunto con un paño suave y dejarlo reposar el tiempo necesario para su total secado en una zona aireada y no expuesta directamente al sol  o a fuentes de calor intensas.

    Es muy recomendable no someter el conjunto del carrete a la acción directa de la inmersión o a chorros directos de agua ya que muy pocos son los realmente estancos y la introducción de agua en los mecanismos internos queda prácticamente asegurada con estos métodos. Recordad la evidencia de que, no oxida la exposición directa al agua, sino la reacción de la misma con el aire.

    Trascurridas algunas horas, podremos retirar ya de la inmersión nuestras bobinas y, tras un nuevo enjuagado en agua clara a fin de eliminar olores y posibles restos del suavizante usado, retiraremos el exceso de humedad con una bayeta dejando que se acaben de secar en una zona igualmente alejada de la exposición directa a los rayos del sol.

    Terminado el proceso de lavado procederemos a montar de nuevo el equipo prestando gran atención a reponer, algo de grasa especial para carretes en la zona del eje y/o aceitar ligeramente el rodamiento del guía hilos si lo consideramos necesario.

    Finalizado el aceitado, un paño seco aliviara la posible humedad que aun se hubiese resistido y los restos del exceso de aceite y, de nuevo… listos para prestar servicio en inmejorables condiciones durante la próxima jornada.

    Esta labor, tan simple como necesaria, es el secreto básico de una longeva vida en nuestras maquinas y de la certeza de su correcto funcionamiento en momentos críticos durante la acción de pesca,… así de sencillo.

    Mantenimiento preventivo, un aval de futuro.

    Independientemente del mantenimiento básico, obligatorio como hemos visto tras cada jornada, hemos de jugar todas nuestras cartas con objeto de procurar una correcta vida a nuestros carretes a largo plazo.

    Por ello es conveniente realizar de forma periódica una inspección y un mantenimiento preventivo, especialmente orientado hacia aquellos componentes más delicados, a fin de preservar el conjunto y obtener su máximo rendimiento.

    Mantenimiento y sustitucion de rodamientos en bobina fija.

    Independientemente del modelo, marca o gama a las que seamos mas fieles, en cualquier carrete de bobina fija de gama media/alta, habremos de centraremos principalmente en varios aspectos comunes.

    Mantenimiento y limpieza del sistema guía hilos.

    Mantenimiento y sustitucion de rodamientos en bobina fija.

    En este conjunto, más elaborado y complejo cuanto mas elevada sea la gama del carrete, es donde recaerá uno de los trabajos más delicados de todo el mecanismo. El correcto hilvanado del sedal y el transito de la carga sobre el mismo durante el proceso de recogida.